miércoles, 13 de junio de 2018

Madre!

Escrita y dirigida por Darren Aronofsky, "Madre!" (2017) es probablemente la película más controvertida de su corta filmografía, no obstante ha recibido tantos elogios como críticas despiadadas, la crudeza de la misma junto con un enfoque altamente delirante convierten su visionado en un claro ejercicio de apertura mental y resistencia emocional, el aguante del espectador debe ser más fuerte que la confusión racional que la película pueda llegar a producirle. "Madre!" es un thriller psicológico con tintes de terror que hace pensar, incluso horas después de haber terminado de verlo, no deja indiferente.


Him  (Javier Bardem)

Him (Javier Bardem), un famoso escritor, vive junto a su joven esposa Verónica (Jennifer Lawrence) en una casa señorial en el campo, alejados del mundo. Mientras Him espera que le llegue la inspiración necesaria para escribir su próxima novela, Verónica se dedica a restaurar la casa, muy dañada tras un incendio. Un día, de repente, llaman a la puerta, se trata de un hombre (Ed Harris), un médico que confunde la imponente casa con un hostal, Him no duda en darle alojamiento ante la estupefacción de Verónica. Al día siguiente llega la mujer (Michelle Pfeiffer) del extraño visitante y Him también la acoge, Verónica no entiende nada, no comprende como su marido se muestra tan confiado con esos absolutos desconocidos.

El caos mental de Verónica alcanza su culmen cuando los dos hijos de los inesperados invitados se presentan en la apartada mansión montando una bronca descomunal. Todo se descontrola, llegan a las manos, el médico cae al suelo tras recibir un golpe, seguidamente los hermanos se enfrentan entre sí, y el menor y más colérico golpea al otro en la cabeza provocando que se desplome y se desangre sobre los tablones de madera que enlosan el suelo, Verónica presencia la escena in situ mientras su marido asiste al dolorido doctor y a su esposa en otra habitación. La joven está sobrepasada y para colmo tiene que ver como todos se van, incluido su marido que ayuda al matrimonio a llevar a su malherido hijo al hospital mientras, el agresor huye al bosque cercano. Sola, aterrada, espera el regreso de Him, cuando éste llega la tranquiliza y se van a dormir. A la mañana siguiente, cuando aún la pareja estaba acostada, se oyen voces que van en aumento, Verónica se asusta y se levanta a ver que ocurre, hay gente en su casa, Him se muestra siniestramente complacido y le comenta a su mujer que no los esperaba tan pronto, se trata de nuevo del médico y su mujer, enlutados y acompañados de amigos, van a organizar, en la casa, el velatorio de su hijo fallecido.


Verónica  (Jennifer Lawrence)
La sucesión de situaciones incómodas e incomprensibles se disparan, Verónica tiene que estar en cada frente que se le presenta mientras su marido parece ajeno a todo. Cuando el paso del tiempo parece devolver la ansiada tranquilidad a la sufrida casa, un nuevo suceso hace tambalear los cimientos de la paciencia de la joven esposa. Y es que todos tenemos un límite.

Si no has visto "Madre!" a partir de aquí viene el spoiler más determinante, donde se explica el sentido de la película.

Desconcertante película, paranóica, psicológicamente delirante, no obstante lo que Darren Aronofsky pretende con ella no es sólo trastornarnos y llevarnos a un estado de incomprensión mental sino también hacernos pensar y reflexionar. Nos plasma con soberbia destreza la escenificación actualizada de hechos pasados, históricos, conocidos por todos ya que son los narrados en el libro de los libros, La Biblia, más concretamente en el Antiguo Testamento, sus personajes y sus hechos son fácilmente reconocibles. El cierre de la cinta de Aronofsky es toda una explosión de realidad social, de como ha degenerado todo y de como lo hemos permitido.

Brillante actuación de Javier Bardem, que con una considerable menor aparición, lleva y equilibra junto a Jennifer Lawrence el peso de la cinta. Sin embargo, no es una película de actores sino de sensaciones, de emociones y de hacer trabajar nuestro razocinio, y lo consigue. Tremendamente recomendable.




martes, 29 de mayo de 2018

Wonder

Drama infantil rebosante de sentimentalismo, un canto a la tolerancia y a la aceptación social tanto personal como del prójimo, así es "Wonder", la película dirigida por Stephen Chbosky y protagonizada por el pequeño Jacob Tremblay.


Nate  (Owen Wilson) e Isabel Pullam  (Julia Roberts) acompañan a August  (Jacob Tremblay) al instituto, detrás va su hermana Via  (Izabela Vidovic)


August Pullman (Jacob Tremblay) nació con ciertas deformidades en la cara lo que le hizo tener que someterse a cuantiosas operaciones, el estar pasando por el quirófano tan seguido le impidió ir al colegio de forma que su madre se convirtió en su maestra particular, enseñándole en casa las diversas materias: matemáticas, lengua, ciencias, ... Cumplida la edad de comenzar la enseñanza secundaria, Nate (Owen Wilson) e Isabel (Julia Roberts) Pullman, padres de August deciden mandar a su hijo al instituto, no sin el temor de que sus nuevos compañeros puedan causarle un trauma, dado que aún August mantiene deformidades y los chavales de esa edad pueden ser muy crueles.

August vive acomplejado por lo que siempre usa un casco de astronauta, para así esconder a los demás su rostro. Llegado el día de asistir por primera vez a la escuela, August se desprende del casco con el que había caminado hasta la entrada del instituto y con resignación cruza el patio hacia el interior, todos los niños y niñas congregados allí lo miraron, comenzaba así el nuevo calvario para el pequeño Auggi.

La labor docente, fundamentalmente desde el punto de vista educativo y ético, será primordial para que August, con sus diferencias físicas pero no intelectuales ni afectivas, pueda desarrollarse y completar su día a día como un chico más, del mismo modo sus compañeros jugarán un papel crucial para que el chico se sienta integrado o por contra, marginado. La buenísima predisposición de Auggi y su positivismo ayudarán, y mucho, a que todo resulte bien.


August sentado solo en el comedor del instituto

La película es entrañable como pocas, es una gran lección de vida. Nos enseña a todos como cortar una posible mecha de bulling, nos enseña que todos tenemos algo que decir y algo que aportar para que nadie sea excluido y para que todos seamos aceptados porque todos tenemos una historia detrás, de mayor o menor sufrimiento, y ninguno somos nadie para juzgar a los demás ni a castigarlos con nuestro desprecio, no por su aspecto físico.

Jacob Tremblay completa una interpretación de mérito pese a que tanto maquillaje y prótesis le resta capacidad de expresión. Julia Roberts es una todoterreno y está magnífica, no necesita motivarse con una superproducción o una historia romanticona, es puro talento y lo demuestra.

"Wonder" es imprescindible si quieres pasar un buen rato, despertará tu lado sensible si es que lo tenías dormido, te hará ver la vida desde una perspectiva pequeña y frágil, te hará empatizar con su protagonista, no tendrás la incontrolable necesidad de reirte y eso es maravilloso.




viernes, 25 de mayo de 2018

I Am A Hero

Película nipona de 2015, dirigida por Shinsuke Sato y protagonizada por Yô Ôizumi. Original aportación al cine de terror, concretamente al que abarca la temática zombie, "I Am A Hero" es algo más que sobrevivir a una epidemia global, es apocalipsis pero también es comedia, y además es gore, asqueroso e innecesario gore, lo cual o te resulta aberrante o te encanta.



En una pequeña editorial de comics manga trabaja Hideo Suzuki (Yô Ôizumi) un treinteañero apasionado de su trabajo que sin embargo no consigue despegar del todo, parece estancado y eso le deprime, para colmo su novia, con la que vive, ansía una vida mucho mejor de la que Hideo puede ofrecerle por lo que una noche, en cuanto éste llega a casa lo echa de mala manera, lo desprecia, lo insulta y pone fin a la relación. Hideo sin moral ni amor propio vuelve al día siguiente a intentar recuperar a su novia pero, lo que encuentra en el pequeño piso de ella es otra cosa, la chica se ha transformado en algo diabólico, algo peligroso que intenta morderle, pronto descubrirá que no es un caso aislado, por todo el país se extiende un virus que hace mutar a la gente en seres feroces y violentos, hambrientos de carne humana.

Hideo se ve inmerso en una situación completamente inesperada, ahora ya no tiene que luchar por conseguir una vida exitosa, ahora basicamente tiene que luchar por sobrevivir.

En su camino a ninguna parte, Hideo se encuentra con Hiromi Hayakari (Kasumi Arimura), una adolescente que intenta huir de la ciudad ante los macabros acontecimientos, la población se contagia a gran velocidad, cada vez son más los contagiados y los ataques de estos zombies, aquí denominados ZQN, son brutales y absolutamente descontrolados, pese a que el gobierno nipón ha enviado al ejercito a contener la situación, ésta no parece mejorar.

Hiromi parece buena chica y confía en Hideo, la confianza es mutua hasta que él descubre un mordisco en el cuello de ella. Le mordió el bebé al que cuidaba, parece que el contagio es inevitable y ambos deciden separarse, aunque por poco tiempo, pronto sus caminos volverán a cruzarse, Hiromi ya no es la misma pero tampoco supone una amenaza, no para Hideo, más bien todo lo contrario. Por fin el dibujante de manga está viviendo una aventura digna del mejor comics que pueda dibujar, una en la que él mismo es el protagonista, él es el héroe.


Hideo  (Yô Ôizumi) apunta con su escopeta mientras Hiromi  (Kasumi Arimura) se protege en su espalda

Película de terror basada en el mundo manga que a su vez es el resultado de la llevada al cine de un comic manga. Pura cultura japonesa mezclada con algo de estilo americano, al menos en cuanto al desarrollo de sus escenas de acción, no tanto las cómicas, nunca vimos antes a unos zombies hablar mientras se dirigían a paso firme contra cualquier presa humana, o lanzando al aire sus deseos o intenciones como si estuviesen sanos, un despropósito tremendamente original que por contra hace que la parte terrorífica lo sea considerablemente menos. La narrativa se vuelve pobre conforme va avanzando la película con una trama que al inicio promete pero que termina haciéndose tediosa. De los actores mejor no hablar.

Si te gusta la temática zombie y no le haces asco al gore "I Am A Hero" puede que te guste, si no, no pierdas dos horas de tu vida en esto.




domingo, 6 de mayo de 2018

Wonder Woman

En 2017 nos llegaba una de las mejores películas de la factoría DC, "Wonder Woman", dirigida por Patty Jenkins y protagonizada por la bellísima actriz israelí Gal Gadot, quien consigue que los más de 140 minutos de metraje se nos hagan cortos.

Diana  (Gal Gadot) expectante ante el primer hombre que vé en su vida

Diana (Gal Gadot) es una princesa amazona adiestrada espléndidamente por su tía Antíope (Robin Wright) en el arte de la lucha, Hippolyta (Conie Nielsen), madre de Diana, en principio es reacia a que su hija blanda una espada o se inicie en el cuerpo a cuerpo pero, en el fondo sabe que su destino es ese, ser la líder de su pueblo y una heroína para la humanidad.

Diana no sólo es hija de Hippolyta también lo es de Zeus, quien le insufló vida cuando apenas era una figura de barro modelada por su madre. Zeus, el dios de los dioses, las puso a resguardo en una isla paradisíaca protegida del exterior por una especie de cúpula, la principal amenaza de la que las quería proteger era de su malvado hijo Ares, dios de la guerra, y al que Zeus ya derrotó pero no exterminó cuando éste quiso acabar con él.

Steve  Trevor  (Chris Pine) afrontando el interrogatorio de las amazonas

Un día inesperado una avioneta traspasa la cúpula protectora, no sólida, cayendo al mar próxima a la costa, Diana presencia el suceso y se lanza al agua a ver que ha pasado, nada hasta la avioneta que comienza a hundirse, en ella está atrapado Steve Trevor (Chris Pine) piloto norteamericano que ha sido alcanzado por la artillería alemana que le persigue por mar y aire. Diana se sumerge y libera al piloto llevándolo hasta la orilla donde éste recupera el conocimiento sin tiempo para más que para enfrentar de nuevo a las huestes nazis, que también han traspasado la barrera que protege la isla. Las amazonas se unen al combate y finalmente derrotan a los alemanes, es entonces cuando Diana toma conciencia de la amenaza real que hay más allá de los límites de su paradisíaco hogar. Steve le cuenta lo que está sucediendo en el mundo, una guerra enorme con más de 26 países implicados, con miles de muertos y una destrucción practicamente global. Diana reconoce el mal y de inmediato le viene un nombre a la cabeza: Ares. Sabedora del cometido para el que ha sido preparada toda su vida no duda en acompañar al piloto de vuelta al mundo real para combatir el mal, ponerle fin y acabar con su máximo responsable.



Steve tendrá la ardua labor de llevar a la princesa amazona al mismo corazón de la guerra (Primera Guerra Mundial) tratando de que pase desapercibida, misión casi imposible dado lo atractiva de la chica, su inapropiado atuendo y su comportamiento tan fuera de lo común de cualquier mujer de la época. No irán solos, Sameer (Saïd Taghmaoui) actor y compañero de batalla de Steve los acompañará y junto a éste Charlie (Ewen Bremmer), bebedor compulsivo y curtido francotirador, y el jefe (Eugene Brave Rock), un indio sin pueblo ni bandera, con la siempre oportuna habilidad de sobrevivir por muy lejos que esté de su tierra natal.


Sameer  (Saïd Taghmaoui), Charlie  (Ewen Bremmer), Steve  y  Diana

La película es refrescante de principio a fin, con una trama bien llevada, bien contada y espléndidamente filmada. Resulta tan agradable a los sentidos que podemos pasar por alto algunas ligeras pinceladas de hembrismo injustificados que aparecen en la cinta. Con unos magníficos efectos especiales y una más que digna fotografía no podríamos, o al menos no deberíamos, de catalogar a "Wonder Woman" de película comercial, aunque lo sea. La israelí Gal Gadot nos embeleza con su sola presencia, su figura, su atractivo, no así con su trabajo interpretativo, le falta pasión y algo de credibilidad, de creerse ella misma el personaje al que da vida, no obstante cumple de forma suficiente. Por contra, Chris Pine está genial, su capitán del ejercito americano es auténtico, es real, Pine llena cada escena en la que aparece, tiene carisma, transmite y da empaque a la cinta, su personaje secundario adquiere peso protagonista por méritos propios.

Esperando desde ya la segunda parte.




lunes, 30 de abril de 2018

Barry Seal. El Traficante

Película biográfica de 2017, basada en la vida del piloto de avión norteamericano Barry Seal, interpretado por el incombustible Tom Cruise y dirigida por Doug Liman.


Barry  Seal  (Tom Cruise) ante la supervisión de Schafer  (Domhnall Gleeson)

Barry Seal (Tom Cruise) es un piloto comercial que aprovecha sus idas y venidas para introducir puros de contrabando, la CIA no tarda en darse cuenta pero lejos de detenerlo le ofrece convertirse en su piloto personal, trabajaría bajo su propia empresa, con su propio avión pero bajo las ordenes de la agencia estatal, la cual llegado el momento de una posible investigación, negaría cualquier conocimiento o vinculación con Seal.

El nuevo cometido de Barry Seal será el de fotografiar cada asentamiento, base o refugio de comunistas por toda Sudamérica y América Central. Barry es el mejor, consigue instantáneas fantásticas que proporcionan a la agencia, y por ende al gobierno, las pruebas que necesitan para actuar o tomar determinadas decisiones, una de estas decisiones será la de dar armas al bando insurgente de países centroamericanos para combatir al comunismo. Las misiones de Barry son bastante peligrosas y demasiado continuas por lo que exige un aumento de sueldo, lo que no resulta muy bien acogido, asi que no duda en aceptar encargos extras aprovechando sus idas y venidas a Sudamerica, encargos por parte de terratenientes locales que le proporcionarán enormes cantidades de dinero sólo por realizar entregas.

Los encargos y las tareas que tiene que completar cada día, cada semana, se disparan por lo que Barry se ve obligado a hacerse con una pequeña flotilla de aviones y sus respectivos pilotos, todos perfectamente adiestrados para burlar los controles aéreos y maniobrar en las más dificultosas situaciones. Barry comienza a ganar ingentes cantidades de dinero tanto que empieza a ser un problema, en cuentas corrientes, en cajas de seguridad, hasta enterrado en su propio jardín, el dinero está por todas partes y eso termina llamando la atención de todos, incluidas las diferentes agencias gubernamentales, librarse de todas estas será la misión más dificil que deberá afrontar el avezado piloto.


Barry  junto a su mujer Lucy  (Sarah Wright)

Refrescante película que no engancha pero entretiene, no es brillante pero puede servir de modelo de como no aburrir al espectador. Agradable de ver, no se vuelve monótona aunque coquetée con ello, mucha culpa tiene el carismático de Cruise que nos hace vivir bajo los mandos de su avión situaciones verdaderamente extremas, con una explosión de adrenalina constante, mientras como espectador podemos llegar a temer por "la vida del artista", el propio Barry se muestra calmado, seguro y confiado en todo momento lo cual o bien choca o bien nos puede llevar a admirarlo ante semejante serenidad, de cualquier manera a nadie dejará indiferente.




miércoles, 25 de abril de 2018

Que Dios nos perdone

Thriller policiaco de 2016 dirigido por Rodrigo Sorogoyen y protagonizado por Antonio de la Torre y Roberto Álamo, quien se alzó con el Goya a Mejor Actor Protagonista por su brillante papel como policía impulsivo y visceral.

Alfaro  (Roberto Álamo) en pose amenazante contra Velarde  (Antonio de la Torre)

Velarde (Antonio de la Torre) es un inspector de policía serio y tremendamente profesional del departamento de homicidios, que además de tener que lidiar a diario con su tartamudez lo tiene que hacer también con su poco comedido compañero Javier Alfaro (Roberto Álamo), un policía de nefastos modales, arrogante, colérico y con importantes problemas de autocontrol. Ambos se verán inmerso en un caso bastante atípico, una mujer de avanzada edad ha sido encontrada muerta escaleras abajo del piso donde vivía, parece ser un caso claro de robo con violencia pero, el minucioso inspector Velarde descubre que fue violada, cuestión que confirma la forense. Pronto aparece una nueva víctima, de nuevo otra anciana, fuertemente golpeada e igualmente violada, y días después otra, no hay dudas hay un asesino en serie en la ciudad. Y todo resulta más complicado siendo verano en Madrid y con la capital invadida por peregrinos llegados de todas las partes del mundo con motivo de la JMJ (Jornada Mundial de la Juventud) celebrada por el Papa Benedicto XVI.

Velarde y Alfaro forman un equilibrado tántem que empieza a funcionar de forma más que eficaz cuando su superior, Sancho (J.L. García Pérez), los reprende, en gran parte de culpa por el bruto y descontrolado Alfaro que no duda en enfrentarse al otro dúo de compañeros inspectores de homicidio, lo que le supone su expulsión. El caso queda ahora en suspense, hasta que este otro dúo se hace cargo de él, lo cierto es que se ven incapaces de solucionarlo, andan algo perdidos y piden ayuda a Velarde, ahora trasladado al departamento de escuchas, que acepta de inmediato, deseoso de dar con ese despiadado asesino. Alfaro también ayudará, por lo que los cuatro firman la paz y se ponen manos a la obra, si logran encontrarlo tanto Velarde como Alfaro podrían recuperar sus antiguos puestos.




Brillantemente contada, la película de Sorogoyen nos hace sumergirnos en un Madrid sofocante, de gente por todas partes y una pesadilla de aspecto joven y caritativa pero brutalmente despiadada, haciéndonos partícipe de tan angustiosa ambientación. Las soberbias interpretaciones tanto de Antonio de la Torre como de Roberto Álamo hacen que nos sintamos testigo directo de todo cuanto sucede, además de otorgar a la cinta un peso y una personalidad magníficas. Velarde y Alfaro, tan distintos entre sí y tan geniales, dos personajes que trascienden la pantalla, siendo muy capaces de engañar al subconciente y hacernos creer que en cualquier momento podremos encontrárnoslos por Madrid, intentando desentrañar un nuevo caso.




martes, 20 de marzo de 2018

Ahora o Nunca

Divertidísima comedia dirigida por María Ripoll y protagonizada por Dani Rovira y María Valverde. Una película de 2015 que se me antoja obligatoria para todo aquel seguidor fiel del género cómico; si bien no se puede calificar de desternillante si que te hará pasar un buen rato. Se trata de una comedia limpia, que no incomoda y que puede verse perfectamente en compañía de toda la familia.


Eva  (María Valverde) habla por teléfono con su novio


Álex (Dani Rovira) es un chico obsesionado con el control y la planificación, que no deja que nada se escape a su ferreo control, digamos que le gusta cuidar hasta el más mínimo detalle y que se cumpla en tiempo y forma, su novia Eva (María Valverde) es distinta a él, es impulsiva, alocada, expontánea y desenfadada, aunque formal y corecta, ambos deciden casarse y deciden hacerlo en el lugar donde comenzó todo, en una pequeña residencia de estudiantes de un pueblecito de la campiña inglesa.

La madre de Álex se adelanta y acude la primera a tierras británicas para ir acomodando y decorando el amplio jardín donde se celebrará la boda, Eva ya está allí junto a su hermana y sus amigas. Todo tiene que estar perfecto, radiante, apabullante, glamuroso, distintivo,... esa es la obsesión de su futura suegra, y lo impondrá por todos los medios, aunque tenga que chocar una y otra vez con la futura esposa de su hijo, da igual, de todas formas a ella Eva nunca le gustó, ni le gusta.

Por su parte Álex está encargado del resto de invitados que viajarán con él, su padre y su futuro suegro, a Inglaterra, además del traje de novia que también es responsabilidad suya. Todo parece ir bien, los invitados llegan puntuales al aeropuerto, tiene el traje de Eva y la ilusión y la certeza de que va a casarse con el amor de su vida, cuando de repente todo se descontrola y es precisamente eso, los controladores aéreos se han puesto en huelga y se han cancelados todos los vuelos. La paranoia se apodera de Álex que tendrá que hallar serenidad, llamar a Eva y contarle lo sucedido. Lo hace, ambos se tranquilizan, pues finalmente lo único que ocurrirá es que la boda se tendrá que celebrar al día siguiente, al menos eso es lo que ellos piensan, sobre todo Álex que no sabe la que se le viene encima, todo un reto a su tremenda obsesión planificadora.


Álex  (Dani Rovira) junto a su padre (Joaquín Nuñez) y su suegro (Jordi Sanchez)


María Ripoll logra mantener el ritmo cómico durante todo el metraje, un ritmo equilibrado, nada vertiginoso pero que cumple con creces. Aunque desde nuestro inconciente pensemos que la película terminará flojeando en algún momento, y nos llevará a una decepción inevitable, lo cierto es que esto no ocurre, lo cual es muy satisfactorio, estamos demasiado acotumbrados a que las películas españolas terminen haciendo agua en algún momento, pese a que en los últimos años esto no viene sucediendo; la balanza que mide la calidad del cine español va vayendo, cada vez con más determinación, sobre el lado bueno.

"Ahora o nunca" es consecuencia directa de las aclamadas y excelentes "Ocho Apellidos Vascos" y "Ocho Apellidos Catalanes" en las que Dani Rovira se muestra como un auténtico monstruo de la escena cómica, con la capacidad y naturalidad de sostener sobre sus hombros el peso de la película pese a su inexperiencia interpretativa, al menos en cuanto a cine se refiere. En "Ahora o nunca" no duda en desplegar sus dotes y regalarnos a otro personaje genial que ya ocupa un lugar destacado en nuestra memoria cinematográfica nacional. Dani Rovira se está convirtiendo, por méritos propios, en sinónimo de éxito.

María Ripoll contó con un elenco de actores de notable nivel, entre los que destacan Jordi Sánchez, Clara Lago, Joaquín Nuñez o Yolanda Ramos, conformando y completando una película absolutamente recomendable, de esas que gustan ver de nuevo.